La pastoral de ayuda al enfermo

La enfermedad, antes o después toca a la puerta de cada uno de nosotros. Esto implica a la persona en toda su integridad (desde lo físico, psicológico, espiritual o moral).

Por nuestra fe cristiana, sabemos que la enfermedad es consecuencia de nuestra humanidad, fruto del pecado, de la desobediencia cometida por nuestro primeros padres Adán y Eva.

Este sufrimiento es un misterio que no puede comprender el hombre y sólo a la luz de Cristo se puede entender. «Por Cristo y en Cristo se ilumina el enigma del dolor y de la muerte, que fuera del Evangelio nos envuelve en absoluta oscuridad» (Gaudium et spes, 22).

El cristiano por la fe sabe que la enfermedad y el sufrimiento participan de la eficacia salvífica de la cruz del Señor, nuestro Redentor. 

Jesús se preocupaba de los enfermos, tenía predilección por los que sufren y podemos ver cómo durante toda su vida se dedicó a ellos dándole la sanación. Él nos dice en su Palabra: «Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos» (Mt 9,12).

Ante la enfermedad, como dolientes, nos puede ayudar a tomar conciencia de nuestra debilidad, de nuestras propias limitaciones y del saber, que nuestro camino en esta tierra es pasajero, de ponernos ante una realidad que a veces olvidamos.

También, vemos en nuestra sociedad moderna, que se consideran a los enfermos como un «estorbo», que nos quita nuestro tiempo. Y lejos de ser así, podría ser una oportunidad, un momento que se nos da en la vida, para salir de uno mismo e ir al encuentro del que lo necesita.

Jornada Mundial del Enfermo

La Jornada Mundial del Enfermo se celebra el día 11 de Febrero, festividad de Nuestra Señora de Lourdes.

Cartel de la Jornada Mundial del enfermo

En este día se invita a encomendar los distintos actos litúrgicos y oraciones por este dolor que llevan en vida cada uno de los enfermos.

El lema de este año es «Cuidémonos mutuamente».

Los materiales para esta campaña son editados por el Departamento de Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Española, y en España tiene dos momentos:

  • 11 de Febrero: Jornada Mundial del enfermo, que es de carácter mundial.
  • 9 de Mayo: Pascua del enfermo, celebrado por la Iglesia en España.

En estos momentos tan especiales que vivimos, en el mensaje del Papa Francisco destaca la importancia de prestar una especial atención a las personas que están enfermas y a sus cuidadores. Señalando especialmente, los que padecen en esta pandemia junto con los más pobres y marginados.

Aquí os dejamos el mensaje del Papa para esta Jornada Mundial del Enfermo:

Origen de la Jornada Mundial del Enfermo

El antecedente de esta jornada lo tenemos en la publicación de la Carta Apostólica «Salvifici doloris» acerca del significado cristiano del sufrimiento humano del Papa Juan Pablo II que tuvo lugar el 11 de Febrero de 1984.

Al año siguiente, instituyó la «Pontificia Comisión para la Pastoral de los Agentes Sanitarios» con el Motu Proprio «Dolentium hominum» el mismo día , 11 Febrero de 1985. Pasará posteriormente a llamarse lo que conocemos como «Pontificio Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios».

Fue el 13 de Mayo de 1992, cuando el Papa Juan Pablo II instituyó la Jornada Mundial del Enfermo el 11 de Febrero de cada año, memoria litúrgica de la Virgen de Lourdes (conocemos la historia de Santa Bernadette).

La Jornada la instituye en la Carta dirigida al cardenal Fiorenzo Angelini, presidente del Consejo.

El pensamiento que motivó al Papa: «La Iglesia que, a ejemplo de Cristo, siempre ha sentido el deber del servicio de los enfermos y de los que sufren como parte integrante de su misión (Dolentium hominum, 1), es consciente de que «en la aceptación amorosa y generosa de toda vida humana, sobre todo si es débil o enferma, la Iglesia vive hoy un momento fundamental de su misión» (Christifideles laici, 38)».

Su objetivo es sensibilizar al pueblo de Dios y en consecuencia a las distintas instituciones católicas y a la misma sociedad civil de mejorar el cuidado y asistencia a los enfermos.

Para ello, es necesario el compromiso de la pastoral sanitaria (diócesis, comunidades cristianas y familias religiosas), de las personas voluntarias. Es importante la asistencia religiosa a los enfermos, así como la formación moral y espiritual de los agentes sanitarios, teniendo en cuenta que el enfermo no es solo cuerpo, sino también espíritu por lo que hay que atender a la persona en toda su integridad.

Desarrollamos a continuación la importancia de ellos.

La Pastoral del enfermo

La relación pastoral

Como sabemos, es una parte de la misión de la Iglesia. Se nos dice en la Escritura: «Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis.» (Mt 10, 8).

Se desarrolla en el ámbito donde la enfermedad está presente, ya sea en el hospital, en la casa, en la comunidad. En estos momentos necesitamos de la ayuda de nuestros hermanos.

Es una oportunidad para nosotros, de ayudar, de ser instrumentos en manos de Dios para llevar consuelo, esperanza, cuidar y proteger a las personas más necesitadas y vulnerables. Es nuestra tarea, imitar a Jesús, cómo nos recuerda la parábola del buen samaritano (Lc 10, 29-37).

Visitar al enfermo

La Iglesia nos invita visitar al enfermo como una de las obras de misericordia.

Esta atención al enfermo y especialmente a los ancianos, es una acción caritativa, es un bien en el cuidado de su salud física, como acompañarles en su soledad.

La compasión que tuvo el Señor hacia todos los que sufren llega hasta identificarse con ellos: «Estuve enfermo y me visitasteis» (Mt 25,36).

Se nos invita a colaborar en esta obra que ayuda y nos ayuda a imitar a Jesús.

Asistencia religiosa

Unción de enfermos

La Unción de enfermos es un sacramento de curación instituido por Jesús (cfr. Mc 6,13) y promulgado por el apóstol Santiago (Sant 5,14-15).

Concede al cristiano una gracia especial para afrontar las dificultades ante la enfermedad grave, vejez o en peligro de muerte, también es apropiado recibirlo antes de una operación. Si se recupera la salud, se puede administrar de nuevo ante otra enfermedad.

Este sacramento se administra, ungiéndole en la frente y en las manos del enfermo con aceite debidamente bendecido, y será el obispo o sacerdote quienes pueden administrarlo pronunciando estas palabras: «Por esta santa unción, y por su bondadosa misericordia, te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo, para que, libre de tus pecados, te conceda la salvación y te conforte en tu enfermedad» (1513 CIC).

La gracia especial de este sacramento tiene como efectos:

  • la paz, el consuelo y el ánimo para vencer las dificultades propias.
  • la unión a la Pasión de Cristo, una gracia que es bien para la Iglesia y para el pueblo de Dios.
  • el perdón de los pecados.
  • la curación del cuerpo, si es voluntad de Dios.
  • la preparación de la muerte para el paso a la vida eterna.

El Viático

En estos momento últimos de la vida, la Iglesia ofrece también la Eucaristía como viático. Recibida en este momento, es de gran importancia y tiene un significado particular.

El Viático es la culminación de la vida.

El Catecismo de la Iglesia Católica nos dice: «Es semilla de vida eterna y poder de resurrección» (1524).

La Eucaristía es aquí un sacramento del paso de la muerte a la vida. Se une nuestra muerte a la muerte de Cristo.

La enfermedad en la Biblia

Podemos encontrar a lo largo de la lectura de la Biblia, muchos momentos donde la enfermedad se hace patente.

Y cómo en distintas situaciones y ante ella, el pueblo de Dios ha encontrado consuelo, otras veces ha suplicado, agradecido, confiado

Podemos mencionar varías citas:

  • Santiago 5, 14-16: enfermedad.
  • Eclesiástico 38, 1-14: la enfermedad y el médico.
  • 2ª Corintios 1, 3-5: Dios nos consuela.
  • Mateo 11, 28-30 : en Jesús encontramos alivio.
  • Salmo 6: Súplica; Salmo 31: Confianza; Salmo 30: Acción de gracias.

Bibliografía recomendada

Para profundizar más en este tema, os dejamos a continuación bibliografía recomendada:

Tu amigo está enfermo
+ Info en la imagen
Y camino con ellos
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A ti que sufres
+ info en la imagen

Relación pastoral de ayuda al enfermo
+ Info en la imagen
La visita al enfermo. Buenas y malas prácticas
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La unción de los enfermos. Sacramento de salud
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Puedes visitar nuestra Red de librerías Paulinas para encontrar más libros sobre este tema, y además a través de: Librería Virtual Paulinas

Escrito por: Mercedes Roldán.

4 comentarios en «La pastoral de ayuda al enfermo»

  1. El dolor y el sufrimiento están íntimamente presentes en el misterio del Amor que nos ha redimido.
    Dios bendiga y consuele a todos los que sufren en la enfermedad. El Señor nos Impulse en la caridad para no pasar de largo.
    Gracias librería Paulinas.
    Gracias Mercedes.

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  2. Así es, a través del enfermo Dios nos invita a salir de nosotros mismos. A través de ellos el Señor nos recuerda que «nadie se salva solo». A través de ellos nos recuerda que nuestra vida encuentra plenitud en el darse. Muchas gracias por el articulo, ¡me ha sido de gran ayuda!
    ¡Dios los bendiga!
    Gracias

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