EL HOMBRE QUE ESQUIVABA LOS TRENES: La humanidad sin hogar

¿Cómo se llama el mendigo que hay frente a tu parroquia? El libro titulado “El hombre que esquivaba los trenes” nos narra las historias de una humanidad sin hogar fijo.
Hoy en día encontramos muchas personas en la calle o a la puerta de una Iglesia, a quien solemos llamar mendigos. Cuando les vemos nunca pasa por nuestra cabeza de ver a los mendigos como humanidad que sufre. Nunca saludamos, ni preguntamos ¿cómo están?

Mirar a la humanidad con ojos nuevos

Michele Capitani en este libro quiere llamar nuestra atención para ver a las personas en la calle con ojos nuevos. Porque no conocemos a ellos, tampoco sus historias y lo que les llevo a la calle.
El autor nos cuenta historias verdaderas de las personas que fueron profesores, músicos, etc. Michele diáloga con David, el hombre que esquivaba los trenes y le pregunta si le gusta vivir de esta manera. Y David le responde, “la calle puede ser maestra de vida si no te metes en los problemas de la gente”.
Las experiencias que vivimos día a día nos pilla con sorpresa en un momento de nuestra vida y nos lanza al fondo. A veces estas experiencias nos lleva a la calle con una depresión. Por eso Michele Capitani nos dice que no existen los vagabundos congénitos: uno se convierte en mendigo, no nace siéndolo.

Sigamos el ejemplo de Dios

La existencia obedece a caprichos que totalmente llamamos destino; la vida de los desafortunados, de los hambrientos, de los enfermos mentales etc.
Bajo la identidad de cada relato yace la ilusión de hacer comprensible la vida brutal.
Si seguimos el ejemplo de Dios, que curaba con sus palabras y con sus manos, y si terminamos cansados y desanimados ante nuestra impotencia, nos queda la oración y el humor que nos animan a seguir en la calle.

Destinatarios

Todos aquellos que tiene interés de conocer a las personas en la calle, para los religiosos y las religiosas, es libro para todos en general.

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